
Desde el CATSPBA, a 50 años del golpe cívico-militar-eclesiástico, reafirmamos nuestro compromiso ético-político con la lucha por la Memoria, Verdad y Justicia.
La desaparición forzada no es un suceso del pasado, es un delito permanente que sigue afectando nuestro presente mientras no sepamos qué hicieron con cada una y cada uno de ellos.
Desde la creación del Archivo Histórico Dictadura y Trabajo Social (2021) y la aprobación de la Matrícula Nº30.000 (2023), asumimos el compromiso de visibilizar las voces y luchas de estudiantes y colegas víctimas del terrorismo de Estado, sosteniendo la importancia de la transmisión de la Memoria para las nuevas generaciones.
Exigimos saber dónde están, demandamos la apertura irrestricta de los archivos y levantamos las banderas en defensa de los Derechos Humanos de ayer y de hoy.
¿Dónde están?
Seguimos buscando.
30.000 compañeras y compañeros detenidos desaparecidos, ¡PRESENTES! Ahora y siempre.
