Tantas veces me mataron

Tantas veces me morí

Sin embargo estoy aquí resucitando…

M. Elena Walsh

La dictadura iniciada el 24 de marzo de 1976 constituyó un punto de inflexión en la historia de nuestro país, tanto por los crímenes cometidos, muchos de los cuales siguen impunes, como por la instalación de una memoria histórica que se sintetizó en la célebre expresión Nunca Más. Transcurridos más de 45 años, mientras hay heridas que siguen abiertas, un movimiento permanente reclama por verdad y justicia, consigna que nos obliga, por un lado, a estar en alerta ante cualquier intento de retroceso impulsado por los sectores conservadores de nuestro país, mientras que, por otro lado, nos impulsa a instalar la demanda permanente por profundizar las reparaciones necesarias. Así, reclamamos por la restitución de la identidad de lxs niñxs apropiadxs, que se sostengan y profundicen los juicios a los responsables militares, civiles y religiosos de los crímenes más atroces que nos tocó atravesar como sociedad, como así también la visibilización de colectivos particulares víctimas de tales acciones, como, por ejemplo, de aquellxs 400 detenidxs/desaparecidxs pertenecientes a la comunidad LGBT+.

Con la puesta en marcha del Archivo Histórico Dictadura y Trabajo Social, nos proponemos llevar a cabo un ejercicio de memoria colectiva en la provincia de Buenos Aires, el cual intenta recuperar, sistematizar y visibilizar los múltiples impactos del territorismo de Estado en nuestra profesión. Al respecto, las páginas del Nunca Más nos permiten reconocer las identidades de estudiantes y profesionales del Trabajo Social detenidxs/desaparecidxs, tanto en nuestro país como en varias de las ciudades que componen nuestra provincia. Nombres y edades que se plasman en el territorio y nos permiten reconocerlxs presentes, ahora y siempre.

Las exploraciones realizadas por distintos Colegios Distritales nos posibilitan recorrer en la memoria los nombres, rostros y padecimientos de estudiantes y profesionales del Trabajo Social víctimas del terrorismo de Estado, más también conocer las trayectorias alteradas en quienes eran estudiantes, víctimas de persecuciones y amenazas, se alejaron de los espacios de formación; espacios que en si mismos, también, merecen ser revisitados para dar cuenta de los cierres de carreras y, en los casos que hubo continuidad, de las características que asumió la formación profesional.

Asimismo, la historia de nuestra profesión también se escribe en el exilio, en las páginas de aquellxs  intelectuales del Trabajo Social que debieron exiliarse en distintos puntos del planeta, muchxs de los cuales retornaron a nuestro país y guiadxs, diría Gramsci, por el optimismo de la voluntad, fueron artífices sustanciales para la renovación disciplinar, aportando sus trayectorias y miradas a la revisión de los planes de estudios y en la formación en general.

Para aportar información y referencias que ayuden a completar este archivo histórico comunícate a: info@catspba.org.ar